Adiós, al calor seguro del vientre.
Hola al parto doliente,
adiós, a la soledad oscura.
Hola al mundo de la locura.
Adiós al comer sin hecho,
hola al bonito pecho,
a la seguridad de unos brazos,
a la bendición de los abrazos.
Me siento en casa prisionero,
no tengo libertad ni dinero.
Adiós a las cadenas que me tienen prisionero.
Hola al trabajo, la libertad y al dinero.
Adiós a una vida gastada,
adiós a una vida trabajada y maltratada.
¡Hola a mi jubilación!
¡Hola a mis nietos, nueva vida!, ¡Qué ilusión...!
LA CLASE
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