viernes, 26 de febrero de 2010

Interferencias en la comunicación

VÍDEO 1:



VÍDEO 2:

jueves, 25 de febrero de 2010

LA ASERTIVIDAD

Breve introdución a la Asertividad.


miércoles, 24 de febrero de 2010

Las Habilidades Sociales

Breve introdución a las Habilidades Sociales

martes, 23 de febrero de 2010

¿Qué es la PNL?

Breve iniciación a que es la Programación Neurolingüística.


lunes, 22 de febrero de 2010

Hola guap@s


Aquí estoy, por fin soy seguidora y autora de este blog.

Os dejo una imagen de nuestra clase.

Hasta la próxima

viernes, 19 de febrero de 2010

LA PIRÁMIDE DE MASLOW

VIDEO 1:



VIDEO 2:

jueves, 18 de febrero de 2010

EL EFECTO PYGMALION

LA CLASE DIVIDIDA:

VIDEO1:



VIDEO 2:

miércoles, 17 de febrero de 2010

UNAS GAFAS PARA VER

Mi amigo Bartolo, se fue a Madrid sabiendo que su novia necesitaba unas gafas para la vista.
Teniendo ocasión de comprarle unas muy bonitas, entró en una óptica. Después de ver unas cuantas, se decidió y le compró unas. La dependienta se las envolvió y él pagó la factura, y, al marcharse, en lugar de coger la caja con las gafas, cogió una parecida que estaba al lado, y que contenía unas braguitas, que seguramente se acababa de comprar alguna clienta de la óptica.
Bartolo no se dio cuenta de la equivocación, así, que desde allí se fue directamente a Correos, enviándole la caja a su novia junto con una carta que decía:

“Querida mía:


Espero que te guste el regalo que te envío, sobre todo por la falta que te hacen, ya que llevas mucho tiempo con las mismas y es recomendable cambiarlas de vez en cuando.
Espero haber acertado con el modelo. La dependienta me dijo que eran la última moda, y me enseñó las suyas que eran iguales. Entonces yo, para ver si eran ligeras, las cogí y me las puse allí mismo. ¡No sabes como se rió la dependienta, porque estos modelos femeninos, en los hombres quedan muy graciosos y más a mí, que tengo unos rasgos muy alargados.
Una muchacha que estaba allí me las pidió, se quitó las suyas y se las puso para que yo viera el efecto que hacían. Las vi estupendas, me decidí y las compré.
Póntelas y enséñaselas a tus padres, a tus hermanos y, en fin, a todo el mundo para ver que opinan.
Al principio te sentirás muy rara, acostumbrada a ir con las viejas, y más ahora que has estado un tiempo sin llevar ninguna. Si te están pequeñas me lo dices, porque si no, te van a dejar señal cuando te las quites para ir a la calle y todo el mundo va a notar que no las llevas puestas.
Ten cuidado también de que no te estén grandes, no sea que vayas andando y se te caigan. Llévalas con cuidado y, sobre todo, no vayas a dejártelas por ahí y las pierdas, ya que tienes la costumbre de llevarlas en la mano para que todo el mundo vea tus encantos.
En fin, para que, te voy a decir nada más. Sólo estoy deseando vértelas puestas. Creo que este es el mejor regalo que podía hacerte, cariño.
Un abrazo de tu Bartolo.

martes, 16 de febrero de 2010

EL ARTE DE DAR NOTICIAS

El tacto no sólo es uno de los cinco sentidos que distingue a los humanos. También es una gran virtud que hay que emplear, sobre todo, a la hora de dar malas noticias. La historia de este mes es un ejemplo de ello. Con esta carta, que mandó un empleado a su jefe, el remitente consiguió que una bronca segura se quedara en un “hay cosas peores”.


Ilustrísimo señor presidente, e permito enviarle la presente comunicación para ponerlo al día de la situación que atraviesa la empresa. Durante su estancia en el extranjero han sucedido algunas cosas que debería saber. Pero, antes de conocer, me permito recomendarle que tome asiento.


Le aseguro que es mejor que continúe leyendo este mensaje sentado.


En primer lugar, le comento que nuestro querido director general, su hijo, el joven señor Pacheco, se encuentra mucho mejor del traumatismo craneoencefálico que sufrió tras saltar por la ventana de su despacho el día del incendio.


Probablemente pierda la memoria, con los inconvenientes que conlleva, pues es el único que conoce las claves de las cuentas bancarias de la empresa, pero los médicos confían en que recuperará la vista y creen que en dos años caminará sin problemas.


Como el incendio fue causado por un descuido de su hijo, la compañía tiene que pagar cien mil euros al propietario del inmueble. Pero bueno, lo importante es que el señor Pacheco está vivo.


Por otro lado, su hija, nuestra directora de contabilidad, ha manifestado su deseo de abandonar la empresa. Cree que durante el embarazo no es conveniente que se estrese.


Por su parte, Paco, el joven chico de mantenimiento que contrato hace unos meses a través de aquel programa de reinserción de presos, también abandona su puesto.


Quiere cuidar de su futura esposa, la señorita Pacheco, hasta que dé a luz. Además ha comentado que le apetece disfrutar de la piscina del presidente, ahora que se ha trasladado a vivir a su casa. Y, para serle sincero, debo decirle que también se han instalado en su domicilio su futura consuegra, los seis hermanos de su futuro yerno y los hijos que tuvo en su primer matrimonio.


Antes de continuar, mi enhorabuena. Sé cuánta ilusión le hacía ser abuelo y estoy seguro que recibirá a los bebes (son trillizos) con todo el amor del mundo.


Bueno, pues ahora que ya sabe todo, es preciso que les diga que no hubo incendio alguno, que su hijo está perfectamente y que su hija nunca estuvo con Paco.


Lo único que pasa es que no tendré a tiempo el informe que me solicitó antes de su marcha. Además, nos toca pagar a Hacienda, pero como habrá comprobado existen cosas peores en la vida, así que no vamos a preocuparnos por estas minucias…


Alegre esa cara y que tenga un feliz regreso.

viernes, 12 de febrero de 2010

LA PIEDRA DE HACER SOPA

En un pequeño pueblo una mujer se llevó una gran sorpresa al ver que había llamado a su puerta un extraño correctamente vestido que le pedía algo de comer.

Lo siento –dijo ella-, pero ahora mismo no tengo nada en casa. No se preocupe, dijo amablemente el extraño, tengo una piedra de sopa en mi cartera. Si usted me lo permitiera echarla en una olla de agua hirviendo yo haría la más exquisita sopa del mundo. Consiga una olla muy grande por favor. A la mujer le picó la curiosidad, puso la olla al fuego y fue a contar el secreto de la piedra a sus vecinas. Cuando el agua rompió a hervir, todo el vecindario se había reunido allí para ver a aquel extraño y su piedra de sopa. El extraño dejo caer la piedra en el agua, luego probó una cuchara con verdadera delectación y exclamó: ¡Deliciosa! Lo único que necesita es unas cuantas papas.

- ¡¡Yo tengo unas papas en mi cocina!!, gritó una mujer.

Y en pocos minutos estaba de regreso con una gran fuente de papas peladas que fueron derecho a la sopa. El extraño volvió a probar el brebaje:

¡Excelente! Dijo y añadió pensativo.

- Si tuviéramos un poco de carne, haríamos un cocido más apetitoso.

Otra ama de casa salió zumbando y regreso con un pedazo de carne que el extraño tras aceptarlo cortésmente introdujo en el puchero. Cuando volvió a probar el caldo, uso los ojos en blanco y dijo:

- ¡Ah, qué sabroso! Si tuviéramos unas cuantas verduras, sería perfecto, absolutamente perfecto…

Una de las vecinas fue corriendo hasta su casa y volvió con una cesta llena de cebolla y zanahorias, después de introducir las verduras en el puchero, el extraño probó nuevamente la sopa y con tono autoritario dijo: - la sal.

Aquí la tiene, le dijo la dueña de casa. A continuación dio otra orden: ¡¡Platos para todo el mundo!!

La gente se apresuró a ir a sus casas en busca de platos. Algunos regresaron trayendo incluso pan y frutas.

Luego se sentaron todos a disfrutar de la espléndida comida, mientras el extraño repartía abundantes raciones de su increíble sopa.

Todos se sentían extrañamente felices mientras reían, charlaban y compartían por primera vez su comida. En medio del alborozo, el extraño se escabulló silenciosamente, dejando tras de si la milagrosa piedra de sopa, que ellos podrían usar siempre que quisieran hacer la más deliciosa sopa del mundo…

jueves, 11 de febrero de 2010

EL BAMBÚ JAPONÉS

No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante.

También es obvio que quién cultiva la tierra no se para impaciente frente a la semilla sembrada y grita con todas sus fuerzas: “¡Crece, maldita seas!”…

Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo transforma en no apto para impacientes: Siembras la semilla, la bonas, y te ocupas de regarla constantemente.

Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto, que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.

Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de solo seis semanas la planta de bambú crece ¡más de 30 metros!.

¿Tardó solo seis semanas en crecer?.

No. La verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.

Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete semanas.

Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo. Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandona súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.

Cuento Sufí.

lunes, 8 de febrero de 2010

La Escuela Expandida

Aquí os dejo un video que nos ha parecido muy interesante, espero que lo disfruteis.

viernes, 5 de febrero de 2010

PAZ

Buena a tod@s:

Somos un grupo de formación ocupacional y nos gustaría compartir con todos nuestras nuevas experiencia, debido a que recientemente ha sido el día de la paz, queremos aportar nuestro granito de arena e introducir aquí algunas de las frases célebres, proverbios, refranes y dichos populares sobre la paz, como por ejemplo:

  • Los hombres construimos demasiados muros y no suficientes puentes. Isaac Newton
  • No hay camino para la paz, la paz es el camino. Mahatma Gandhi
  • Cuando me preguntaron sobre algún arma capaz de contrarrestar el poder de la bomba atómica yo sugerí la mejor de todas: La paz. Albert Einstein
  • La paz comienza con una sonrisa. Madre Teresa de Calcuta
  • No basta con hablar de paz. Uno debe creer en ella y trabajar para conseguirla. Eleanor Roosevelt
  • Que nadie se haga ilusiones de que la simple ausencia de guerra, aun siendo tan deseada, sea sinónimo de una paz verdadera. No hay verdadera paz sino viene acompañada de equidad , verdad, justicia, y solidaridad. Juan Pablo II
  • Si no estamos en paz con nosotros mismos, no podemos guiar a otros en la búsqueda de la paz. Confucio
  • El mantenimiento de la paz comienza con la autosatisfacción de cada individuo. Dalai Lama
  • Si queremos un mundo de paz y de justicia hay que poner decididamente la inteligencia al servicio del amor. Antoine de Saint-Exupery